El Tolima merece más presencia nacional

Se avecina una campaña electoral en la que los colombianos definiremos el rumbo de la Nación por cuatro años más. Será una contienda llena de complejidades debido a la marcada polarización que todavía existe alrededor de los Acuerdos entre el Gobierno y las Farc.

También es evidente la enorme crisis en todos los partidos políticos y la desconfianza de la ciudadanía, que se traduce en altos índices de abstención. Este hecho ratifica la importancia de nuevos liderazgos que contagien, generen confianza y sean capaces de interactuar con la ciudadanía más allá de un partido político. Hoy el Tolima y el País reclaman liderazgos auténticos.  
¿La razón? Sea cual sea el presidente, existirá un nuevo panorama político regional en el cual habrá que ponerle mucha atención a la elección de representantes a la Cámara y senadores.  En ese contexto, es indudable que el Tolima necesita reaparecer, y el medio más idóneo es el Senado de la República. El 11 de marzo elegiremos a 102 senadores, y necesitamos más presencia en esta corporación. 
Hoy tenemos sólo dos senadores propios: Guillermo Santos y Rosmery Martínez. El caso de Jorge Enrique Robledo es atípico, y hay que tener en la cuenta que no va más al Senado, pues es aspirante presidencial. 
La ausencia de Senadores ha sido funesta para el Tolima. No hay quién toque la puerta del Gobierno Nacional para que el Contrato Plan del Sur arranque, para que el Plan del Norte sea aprobado, para que el Triángulo del Tolima tenga financiamiento, o para resolver el tema crónico del agua de Ibagué. 
Apenas vemos hoy a la bancada parlamentaria unida para salvar la vía Cambao-Manizales, un corredor vial estratégico. Este hecho es de aplaudir, pero no por ello podemos olvidar que tenemos el potencial intelectual y electoral para lograr más y mejores cosas por nuestros coterráneos.    
Nos hemos acostumbrado a las migajas presupuestales del poder central y falta una voz fuerte, respetable y diligente en las altas esferas.
Me atrevo a proponer un nombre: Carlos Edward Osorio. En sus dos periodos como Representante a la Cámara ha demostrado capacidad y compromiso. No en vano, medios nacionales como la Revista Semana o prestigiosas firmas encuestadoras como Cifras y Conceptos lo destacan entre los mejores congresistas del País. 
Pese a que la paz ha generado tanta polarización, los tolimenses no podemos olvidar su importante papel como ponente del Marco Jurídico para la Paz o sus aportes a la seguridad y la convivencia a través del Código Nacional de Policía. Seguramente, a través de él, el Tolima tendrá un lugar en la Comisión Primera del Senado, donde se discuten los temas más importantes de la Nación. 
Es hora de que despertemos y elijamos a verdaderos líderes del Tolima con alcance nacional. No se justifica que, con un potencial electoral de 994.905 votos, sólo votemos 454.934 (45,72%) y peor aún, que cerca de 374.000 votos se los lleven candidatos foráneos. 
El Huila, con un potencial menor de 744.143 con un total de votación de 277.107, muy inferior a nosotros, tiene cuatro Senadores de la República. 
Carlos Edward Osorio dará un salto al Senado con la convicción de seguir representando al Tolima, pero una vez sea Senador, el nombre de nuestro Departamento seguirá posicionándose y tendremos más atención en los asuntos trascendentales del país.     
*Ingeniero. Exdiputado del Tolima, Docente y Empresario del sector educativo con la Institución Educativa San Isidro Labrador, y funcionario de la liquidada  Empresa Nacional de Telecomunicaciones, Telecom por mandato de un Gobierno nefasto en manos de un oligopolio español.

NOTA: Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no reflejan, identifican o relacionan a SIN EDITAR frente a los temas expuestos.