Las atribuciones del alcalde

Óscar Eduardo Borja Santofimio*

Ceñirse a lo estipulado en la Constitución Política tendría fuera de problemas a muchos alcaldes del País. El constituyente dejó establecido en el Artículo 315 cuáles son los deberes de los elegidos para dirigir los municipios y distritos, y desbordar las orientaciones descritas en este precepto es transgredir la ley, pasando tácitamente de “dignatario” a “sindicado”.

De la observancia de la Constitución, se desprende el desarrollo de una sociedad. Quien transgrede los preceptos básicos establecidos debe asumir las consecuencias que la desobediencia conlleva. La elección popular no concede una patente de bandido ni autoriza el saqueo del patrimonio público.

Equivocados están quienes consideran que la elección popular es una inmunidad para saquear y enriquecerse. Antes de pensar en ocupar un cargo de alcalde se debe tener en cuenta que las funciones constitucionales de un mandatario municipal son:      

  1. Cumplir y hacer cumplir la Constitución, la ley, los decretos del Gobierno, las ordenanzas, y los acuerdos del Concejo Municipal.
  2. Conservar el orden público en el municipio de conformidad con la ley y las instrucciones y órdenes que reciba del Presidente de la República y del respectivo Gobernador. El alcalde es la primera autoridad de Policía del municipio. La Policía Nacional cumplirá con prontitud y diligencia las órdenes que le imparta el alcalde por conducto del respectivo comandante.
  3. Dirigir la acción administrativa del municipio, asegurar el cumplimiento de las funciones y la prestación de los servicios a su cargo, así como representarlo judicial y extrajudicialmente. También nombrar y remover a los funcionarios bajo su dependencia y a los gerentes o directores de los establecimientos públicos y las empresas industriales o comerciales de carácter local, de acuerdo con las disposiciones pertinentes.
  4. Suprimir o fusionar entidades y dependencias municipales, de conformidad con los acuerdos respectivos.
  5. Presentar oportunamente al Concejo los proyectos de acuerdo sobre planes y programas de desarrollo económico y social, obras públicas, presupuesto anual de rentas y gastos, y los demás que estime convenientes para la buena marcha del municipio.
  6. Sancionar y promulgar los acuerdos que hubiere aprobado el Concejo y objetar los que considere inconvenientes o contrarios al ordenamiento jurídico.
  7. Crear, suprimir o fusionar los empleos de sus dependencias, señalarles funciones especiales y fijar sus emolumentos con arreglo a los acuerdos correspondientes. No podrá crear obligaciones que excedan el monto global fijado para gastos de personal en el presupuesto inicialmente aprobado.
  8. Colaborar con el Concejo para el buen desempeño de sus funciones, presentarle informes generales sobre su administración y convocarlo a sesiones extraordinarias, en las que sólo se ocupará de los temas y materias para los cuales fue citado.
  9. Ordenar los gastos municipales de acuerdo con el plan de inversión y el presupuesto.
  10. Las demás que la Constitución y la ley le señalen.

Si usted, querido lector, aspira a futuro ocupar este cargo de elección popular en su municipio, y después de tener en cuenta estas atribuciones aún no la tiene clara, es mejor que no se postule. Tampoco se deje engañar por ningún amigo ni primo, mucho menos de cualquier padrino o cacique político que lo va a embaucar postulándolo y adulando su “potencial político”, pero que en realidad lo que buscará será aprovechar su posición e imagen para ser el que mueva los hilos (y los presupuestos) cobrándole los “favores” después de que usted se posesione como mandatario. Cuidado porque hasta puede terminar en la cárcel. Casos se ven.

*Abogado especializado en Derecho Constitucional y Procesal de la Universidad Libre. Fundador de la firma Borja Asociados.
NOTA: Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no reflejan, identifican o relacionan a SIN EDITAR frente a los temas expuestos.