Ibagué sí es insegura

Carlos Enrique Martínez Caballero*

Este tema es tan crucial y serio que afecta tanto a la comunidad ibaguereña como al turismo y a los que por obligación transitan por nuestras vías entre las diferentes ciudades circunvecinas como Armenia, Neiva y Bogotá.

La inseguridad es un factor que convive a diario con todos los ciudadanos y que va más allá de una simple percepción sobre la tranquilidad de una sociedad que contribuye con impuestos para la seguridad.

Al caminar por la ciudad de Ibagué de día y de noche, además de dialogar con sus habitantes, es fácil determinar algunos de los factores que demuestran la intranquilidad que los residentes en esta linda ciudad tienen que vivir constantemente, como por ejemplo:

1. Se requiere vigilancia privada para sentirse protegido.
2. No se concibe una casa o apartamento que no tenga rejas por todas partes para protegerse.
3. La presencia policial nocturna se reduce a las mínimas expresiones de seguridad.
4. Las personas protegen su celular como el bien más preciado para evitar que se lo roben y se limitan a hablar por fuera de un sitio seguro debido a la inseguridad de las calles.
5. El robo de viviendas o apartamentos sigue haciendo de las suyas en barrios de las diferentes comunas.
6. Las pandillas que amedrentan a los demás jóvenes y los adultos son una realidad que no queremos visualizar.
7. Los drogadictos se posesionan de los parques impidiendo que niños, mujeres o adultos mayores puedan hacer uso de ellos.
8. La indigencia se toma las calles y se incrementa, especialmente en la zona céntrica de la ciudad.
9. Los motociclistas en vehículos robados y algunos inclusive sin placa, generan la zozobra que no permite llevar los vidrios abajo en los automóviles.
10. Cada día se compran cámaras que sólo sirven como mecanismo reactivo y no preventivo. La delincuencia aprendió a vivir con ellas.
11. La presencia aún de delincuencia organizadas (por no decir guerrillas) aún hacen presencia en las áreas circunvecinas de la ciudad, como por ejemplo entre Alvarado e Ibagué, que siguen extorsionando al campesino y nadie se da por aludido.
12. En los almacenes de los centros comerciales siguen los ladrones de mercancía haciendo de las suyas. Como para mencionar uno reciente: en el Centro Comercial Acqua, del cual fui testigo.
13. Se roban los dineros de los impuestos, como por ejemplo: El caso de los escenarios deportivos de los Juegos Nacionales.

Si a estos factores les incrementamos las cifras frías que presentan la Administración Municipal y la Policía, además del mínimo trabajo conjunto de la Fuerza Pública para reaccionar de manera eficiente, se concluye que Ibagué es una ciudad insegura donde se necesitan estrategias verdaderas para lograr un cambio significativo en el tema.
“El camino puede ser difícil pero con tu ayuda lo podemos lograr”.

*Orgullosamente ciudadano Colombiano, Profesional en ciencias militaresMagister en Seguridad y Defensa, ex decano Académico e Institucional de la Escuela Superior de Guerra, ex Agregado Militar en la República Bolivariana de Venezuela, Especialista en Gerencia Social.

NOTA: Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no reflejan, identifican o relacionan a SIN EDITAR frente a los temas expuestos.