Carta a los colombianos

Carlos Enrique Martínez Caballero*

Respetados ciudadanos, pocas veces se dirige a ustedes de manera directa un militar. Con un alto sentido de respeto, acudo a los derechos constitucionales referente a la libertad de expresión para darles a conocer mi sentir con relación a lo que está pasando con el oscuro sistema político al que nos ha llevado el actual presidente y todo el gabinete de gobierno.

Como ciudadano y como militar le escribí al Presidente de la República el pasado 6 de mayo de 2016, solicitándole hacer uso de los medios de comunicación oficiales para enviarles un saludo de agradecimiento por haberme permitido llegar al título de Coronel, servirle a mi país por 30 años y utilizar las armas legítimas del Estado, dando por realizado un sueño que desde niño me tracé, la carta la denominé “Carta a Colombia”. Allí está el sentimiento noble de un ciudadano agradecido con el pueblo colombiano.

Mediante oficio del 7 de febrero de este año al actual Ministro de Defensa le manifesté mis inquietudes con relación a la entrega de armas de la guerrilla de las Farc, situación que no fue igual con los más de 1.300 radios de seguridad de voz de la Fuerza Pública con los que monitorean a diario los sistemas de seguridad, los cuales fueron hurtados como botín de guerra a través de los últimos 50 años del conflicto interno.

Y en representación de un grupo de coroneles firmé una carta a los Generales de La Habana, entre ellos al General Naranjo, actual Vicepresidente; al General Mora y al General Flórez para alertar la situación que se presentaría con las armas de este grupo guerrillero, a la cual no se le prestó ninguna atención.

Sin embargo, ninguna de estas instancias ha tenido ni la gentileza de atenderme y mucho menos contestarme a pesar de dejar mis datos en los documentos. Estas acciones denotan con claridad cómo el gobierno actual viola reiteradamente la constitución y el principio de la igualdad hacia los ciudadanos de bien.

Este vulnerado principio constitucional se ve agravado aún más con la autorización del nuevo partido de las Farc y peor cuando fue nominado como candidato presidencial el delincuente alias “Timochenko” con todas las garantías económicas y de acceso a medios de información a su disposición.

Por lo anterior, reto al señor Presidente a recibirme en el Palacio de Nariño, casa oficial del pueblo colombiano, a darme la misma oportunidad de acceso a los medios como a los guerrilleros de la Farc y del Eln y a generar para los movimientos RAFA, Fuerza Republicana, Patria Nueva y todos los movimientos integrados por la Reserva Activa, las mismas garantías electorales acudiendo al derecho de la igualdad.

De no ser posible lo anterior, los colombianos seguirán viendo cómo se violan los derechos constitucionales como el del plebiscito, verán cómo se transforma el país negativamente bajo los caprichos de un presidente que quiso pasar a la historia con una falsa paz, un inmerecido Premio Nobel y, lo que es peor, un pueblo noble y sincero engañado que creyó en él, dejando un país dividido, sin justicia, manejado por la guerrilla y como un narco-estado donde se pisotea a la heróica Fuerza Pública y su Reserva Activa.

Dios, bendice a todos los colombianos y líbranos de un mal futuro.

 

*Orgullosamente ciudadano Colombiano, Profesional en ciencias militaresMagister en Seguridad y Defensa, ex decano Académico e Institucional de la Escuela Superior de Guerra, ex Agregado Militar en la República Bolivariana de Venezuela, Especialista en Gerencia Social.

NOTA: Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no reflejan, identifican o relacionan a SIN EDITAR frente a los temas expuestos.