Se entregó por homicidio en barrio Modelia de Ibagué

IBAGUÉ. Como Cristian Javier Rojas Bustos fue identificado el joven que en la mañana de este miércoles se presentó ante el Juez Octavo de Control de Garantías, por el homicidio de un adolescente en el barrio Modelia, Comuna Siete de Ibagué.

Según reveló el Fiscal 21 Seccional de la URI, el hecho en que murió Oliver Denilson Oviedo Rodríguez, de 16 años de edad (recuadro en la foto), obedecería al llamado problema social conocido como las 'fronteras invisibles'. Tras labores de vecindario, testigos del hecho indicaron a las autoridades judiciales que a las 4:00 de la tarde del 2 de febrero, vieron a unos muchachos tirándole piedras a otro. Uno de ellos, Rojas Bustos, de 19 años de edad, desempleado y con escolaridad hasta quinto de primaria, le decía al occiso: "Venga, gonorrea (sic) ladrón, que le quita la gorra a los niños", a lo que la víctima respondió que no tenía nada, por lo que fue perseguido por la calle comprendida entre las manzanas 39 y 40. Uno de los agresores le tiró una piedra a Oviedo Rodríguez, a lo que este le respondió arrojándole otra roca. 

Según el relato de los testigos, Rojas Bustos le hizo varios 'lances' con un cuchillo grande a Oviedo Rodríguez, y finalmente lo apuñaló en el lado derecho del cuello. El adolescente se desmayó y cayó en el andén. Unidades de Policía llegaron al lugar y trasladaron al muchacho rumbo a un centro asistencial, donde ingresó sin signos vitales.

Según la inspección al cuerpo, Oviedo Rodríguez, estudiante de grado décimo, tenía dos heridas en el lado derecho de la cara y otra en el cuello con una grave lesión vascular, además de heridas en la mano derecha, que le habrían ocasionado al momento de intentar defenderse. De otra parte, Rojas Bustos acudió voluntariamente y acompañado por su progenitora a la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía, al caer la tarde del martes.

Durante la audiencia realizada en la mañana de este miércoles, la Fiscalía le imputó a Rojas Bustos cargos por homicidio agravado, por lo que el ente acusador solicitó una medida de aseguramiento en la Cárcel de Picaleña, al considerar que por la gravedad del hecho cometido contra un menor de edad, y tratarse claramente de un caso de 'fronteras invisibles', situación que se da principalmente en los adolescentes y jóvenes, el presunto homicida ya está inmerso en una conducta que le podría dar una pena de hasta 33 años de cárcel, sin rebaja en la condena.

El Juez Octavo Penal Municipal con Función de Control de Garantías ordenó darle la libertad inmediata al imputado, decisión que fue apelada por la Fiscalía. El joven estará en libertad mientras un Juez Penal del Circuito resuelve el recurso de apelación interpuesto por el ente acusador.