Muerte por posible negligencia

IBAGUÉ. Un conductor de tractomula murió anoche luego de que su familia intentara desde el miércoles que se le brindara la atención médica requerida en la Clínica Saludcoop de la calle 60.

 

Según Milena Méndez, cuñada de Jaime Lizarralde Puyo, de 44 años de edad, y habitante del barrio Ambalá, ingresaron a las 3:20 de la tarde, y luego de la valoración por Triage, “dijeron que era el más demorado, que debía tener paciencia. Comentamos que estaba muy grave, nos tocó entrarlo en silla de ruedas porque no se podía sostener solo”, dijo.

Y añadió que lo único que le aseguraron era que estaba deshidratado y que debían comprarle suero, razón por la que se fueron con Lizarralde Puyo para Medicádiz, donde le detectaron las plaquetas bajas: “Pidieron que lo llevaran urgente a hospitalización porque podría tener sangrado”, sostuvo.

“Entré y le pedí al doctor que me colaborara, le mostré el examen y me preguntó si venía sangrando. Le dije que si era que tenía que esperar a que sangrara para que lo atendieran, y me respondió que debía recibir a los pacientes de la 1:20 de la tarde, y lo habíamos registrado a las 3:20. Eran las 7:00 de la noche y todavía estaban con pacientes de las 2:20 de la tarde”, comentó.

Méndez relató que buscó a la coordinadora y sobre las 8:30 de la noche lograron atenderlo. Le aplicaron varias unidades de suero, y lo dejaron en una silla de ruedas porque no había camilla: “Nos vinimos a la 1:30 (madrugada del jueves) y no lo habían atendido todavía. La clínica estaba llena, con pacientes en el piso, y él dormido ahí agachado. Estaba muy somnoliento, con dolor de cabeza, mareo y le dio vómito una vez”, precisó la cuñada del fallecido.

La familiar precisó que ayer mientras los médicos pedían unos exámenes para determinar qué podía ser la causa del deterioro de salud de Lizarralde Puyo, su estado empeoraba: “Le dieron cuatro paros respiratorios y ahí sí empezaron a buscar los médicos, cuando lo estaban reanimando porque no tenía signos vitales. No había camilla en la Unidad de Cuidados Intensivos, les tocó en una sala que hay en urgencias. Bajaron los equipos y como a las 4:00 – 5:00 de la tarde lo pasaron a UCI. Nos dijeron que estaba muy crítico, que las plaquetas se le habían bajado más y falleció anoche como a las 9:30”, afirmó.

No saben la causa

Una de las incertidumbres para la familia de Lizarralde Puyo es saber de qué falleció. Los médicos le aseguraron que había muchas patologías, que incluso podría tratarse de una bacteria. “Ahora nos dicen que lo entregan en el Hospital Federico Lleras porque ahí no hacen necropsias, y que nos lo entregarán hasta el martes porque se demoraba. Eso no puede ser así. Fuimos  a la Fiscalía y vamos a mirar cómo hacemos, porque hay que denunciar”, concluyó.

SIN EDITAR preguntó por el caso a la secretaria de Salud Municipal, Gilma Lucía Peña Daza, quien aseguró que hasta el momento no tenía conocimiento del tema: “Yo lo reporto, y como siempre haremos la debida auditoría para luego comentar el caso”, puntualizó la funcionaria.