Cortolima, entre las CAR con menor desempeño sobre licencias

EL TIEMPO. La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y las Corporaciones Autónomas Regionales están ejerciendo un bajo seguimiento y un débil control sobre las licencias y permisos ambientales, detectó la Contraloría.

 

La ANLA y las CAR tienen a su cargo la evaluación, control y seguimiento ambiental de las actividades económicas que pueden afectar los recursos naturales.

Una deficiencia común detectada en las distintas auditorías que adelanta la Contraloría delegada para el Medioambiente es que la ANLA y las CAR no hacen seguimiento a las obligaciones establecidas en los actos administrativos que han permitido dar licencias y permisos ambientales. Lo mismo sucede con los compromisos instaurados en los Planes de Manejo Ambiental.

Tal situación incide para que el seguimiento respecto del total de licencias y permisos otorgados sea deficiente. Además, esta falta de verificación hace que, en algunos casos, se generen afectaciones relevantes en el medio ambiente y los recursos naturales.

Un caso específico es el de la ANLA, donde la Contraloría pudo establecer que de 904 licencias ambientales otorgadas entre 2011 y 2014 (excluyendo las del subsector de químicos) se realiza seguimiento a 131 licencias al año en promedio.

Otra deficiencia detectada en las auditorías realizadas por la Contraloría en 2014 (sobre la vigencia 2013) es la falta de celeridad en los procesos ambientales sancionatorios.

En determinados casos, tales procesos sancionatorios no logran garantizar efectivamente la protección de los recursos naturales y del ambiente, por cuanto se generan vencimientos de términos, no hay certeza sobre los infractores y se producen fallos con imposición de sanciones que no logran superar los daños causados o que resultan imposibles de ejecutar.

En conclusión, la Contraloría considera que "la ANLA presenta serias deficiencias en la evaluación, seguimiento y control de los proyectos, obras o actividades sujetos a licenciamiento, permisos o trámites ambientales de su competencia, lo que impide que estas actividades se realicen de manera transparente, objetiva y oportuna, con altos estándares de calidad técnica y jurídica, para contribuir al equilibrio entre la protección del ambiente y el desarrollo del país".

Por ejemplo, en la Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima), de un total de 51 solicitudes de concesión de aguas, se realizó visita de evaluación únicamente a 22 (el 43%). Igualmente, de un total de 1.048 solicitudes de concesiones para realizar seguimiento, se realizaron 47 visitas (apenas el 4.4%). Así mismo, los Planes de Gestión Integral de Residuos Sólidos sólo fueron actualizados en 23 de los 47 municipios del departamento.

Y en la CAR de Sucre, Carsucre, se dejaron de realizar visitas de seguimiento y control a las licencias ambientales y expedientes de títulos mineros en periodos entre dos y nueve años, por falta de planeación. Situaciones similares también se encontraron en la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique).