Ya no hay quién compre fruta en Gualanday, Tolima: Deben botarla

IBAGUÉ. Desde que se abrió el Túnel de Gualanday, los comerciantes, en especial los de frutas de la zona, empezaron a sufrir las consecuencias de que los viajeros tomen la vía alterna.

 

Casi cien personas que dependían de la venta de frutas para el sustento diario de sus familias, se encuentran a la deriva, y ahora deben botarlas a la basura ante la falta de viajeros que antes armaban trancón para poder comprar los productos, y que ahora son sólo un recuerdo de la bonanza que ofrecía la vía antes de la construcción de la megaobra.

En promedio, alrededor de una tonelada de mangos debe ser arrojada por los vendedores cada dos o tres días. Además algunos locales comerciales cerraron al quedar en quiebra por la falta de clientes.