La huella que deja Silvestre Arias Rico, propietario de la Farmacia Colony

IBAGUÉ. El querido y reconocido empresario Silvestre Arias Rico, propietario de la tradicional Farmacia Colony, partió de este mundo a los 95 años de edad. Su negocio logró posicionarse desde hace varias décadas, y convertirse en un referente de calidad en el sector farmacéutico.

 

Mediante un comunicado, uno de sus hijos, Hans Arias Díaz, en nombre de su familia, recordó y homenajeó a su padre, y reveló su principal fórmula para haber alcanzado el cariño y reconocimiento de la comunidad hacia él y su negocio, además del importante legado que deja en la región:

“Silvestre Arias Rico, o como algunos lo llamaron con cariño, ‘Silarias’, fue un excelente ser humano, que tuvo una exclusiva  fórmula mágica para una vida larga y saludable: ¿Cuál?

Silvestre Arias Rico  fue. . . rico de apellido, pero sobre todo, rico en valores y principios; esos mismos valores y principios, que hoy están casi perdidos; valores y principios que siempre inculcó y difundió.

Tuvo un incansable amor por el trabajo y una inmensa  vocación de servicio. El estar inmerso en su trabajo diario fue su mayor su pasión. Enseñó  con el ejemplo  sus buenas maneras, su  honestidad, decencia, amabilidad, prudencia, seriedad, constancia, disciplina, su respeto por la diferencia, su capacidad de lucha, su optimismo, y su positivismo.

Debido a su permanente búsqueda de fuentes intelectuales, fue rico en sabiduría, la que siempre puso al servicio de su familia, amigos y sociedad en general. Silvestre Arias Rico, por su gran sensibilidad y corazón grande, fue un permanente consejero profesional y personal.

Muchas personas en Ibagué y El Tolima,  escucharon y siguieron sus recomendaciones y consejos, basados en sus buenas intenciones y en su infinito espíritu de servicio. Fue un exitoso y consagrado químico farmaceuta, extraordinario papá, gran amigo, magnífico jefe y ante todo, un gran señor, un caballero. . . a carta  cabal. En nuestra relación padre – hijos, nunca se le escuchó una mala palabra.

Fue una persona que no conoció el odio, ni el rencor, ni la envidia. Al contrario, fue un maestro de la reconciliación, del perdón, del respeto hacia sus semejantes. Hoy, y siempre nos sentimos muy orgullosos de haber tenido un papá como Silvestre Arias Rico. Rico en liderazgo, en superación personal, inteligencia, sabiduría, responsabilidad, espiritualidad.

A estas alturas de la vida, valoramos mucho más sus sabios consejos, los que repasaremos con frecuencia. Muchos quisieran haber tenido un papá como Silvestre Arias Rico. Dios  lo tenga en su gloria. Te seguiremos amando demasiado y, recordando siempre, papá”.

 

Arias Díaz indicó a SIN EDITAR que las honras fúnebres de don Silvestre se realizarán este jueves en la Catedral de Ibagué, debido a que esperan la llegada de varios familiares que están radicados en el exterior.