Los retos del Alcalde para recuperar el acueducto de Ibagué

IBAGUÉ. Una situación crítica en materia de infraestructura, un acueducto alterno inconcluso, conexiones fraudulentas y desvíos de caudales, hacen parte de la crisis por la que históricamente ha pasado el Ibal, y de la que el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez se propuso solucionar en su periodo de gobierno.

“Estamos captando 1.450 litros acá en la Bocatoma del Combeima, estamos a tope y nos llegan de Cay aproximadamente unos 100 litros. Esa es el agua que tenemos, podemos hablar entonces de 1.550 litros que se tratan en la planta de y que desafortunadamente como se pueden dar cuenta, la bocatoma se encuentra en muy mal estado; corre un terrible riesgo de que en un invierno o un deshielo súbito del Nevado que se  puede presentar en este verano pudiéramos perder la bocatoma. Eso sería lo peor que nos puede pasar”, indicó el mandatario tras el recorrido realizado con medios de comunicación locales por las obras del acueducto alterno en Coello Cocora y la bocatoma sobre el Río Combeima. 

Jaramillo Martínez indicó que en los últimos días se lograron detectar 36 conexiones fraudulentas que se retiraron y que incluso hay unas piscinas naturales y desvíos del caudal sobre el sector de Cay, donde se espera además realizar una inversión de 3.300 millones de pesos para aumentar la captación. “Si miramos entonces esta realidad tendríamos 1.550 litros, si hacemos el ras para la medida que debe tener cualquier acueducto y lo comparamos con una ciudad parecida a Ibagué como puede ser Manizales, nosotros tenemos 127 mil suscriptores, y Manizales tiene 100 mil. Manizales utiliza y trabaja con 850 litros, y son suficientes para esos 100 mil suscriptores”, explicó.

{youtube}GQqHyh-unZs{/youtube}

De otra parte indicó que recibe una bocatoma y una planta de tratamiento con un fuerte deterioro y que se dene recuperar, y que aún así se le dan 1.550 litros por segundo a Ibagué, lo necesario para la Ciudad si existieran unas buenas líneas de conducción, "y no una empresa que está deteriorada económicamente, profesional y administrativamente donde todo el mundo ha abusado del agua. Los más poderosos son los que están conectados de manera fraudulenta”, precisó Jaramillo Martínez.

{youtube}qIxG2jkWf-Q{/youtube}

El mandatario local enfatizó en que es necesario una intervención a las redes obsoletas y la bocatoma, al igual que la instalación de micromedidores y macromedidores. “Lo primero que tengo que hacer es ordenar la administración y de ahí para allá estamos tomando esas medidas. Vamos a iniciar un proceso muy claro para averiguar qué están haciendo los grandes consumidores y les vamos a cambiar los medidores. Después, vamos a regular sitios de mucho, seguirán las personas de los estratos más altos. Hay cerca de nueve mil personas que no tienen micromedición, hay que empezar a ponerse a trabajar para esto, la gente bota agua. El agua que hoy se está tratando, sería suficiente si tuviéramos empresa de acueducto”, agregó.

Por último, indicó sobre la programación de racionamiento de agua que se empezó a implementar en la Ciudad, que hasta el momento se ha logrado restablecer el servicio en zonas donde antes no se contaba, sin impactar de manera considerable los sectores que actualmente tienen agua la mayor parte del tiempo:

{youtube}IjY6Y3W_qEo{/youtube}